<<Lo difícil es tener el valor de contarlo. Aunque es un tema silenciado durante años, es momento de hablar de ello. Decir lo que sentimos, cómo nos sentimos, en el momento oportuno, puede salvarnos>>.
Natalio Cruz Duque.
Desde DogArtes. Espacio para las Artes seguimos acercándonos al mundo de la literatura. En este nuevo encuentro con la creatividad, nos cruzamos con el joven escritor Natalio Cruz Duque, originario de la isla de La Palma y autor del poemario “Yo he querido morir tantas veces…”, publicado en 2025.
DogArtes (D): Hola Natalio, agradecemos tu esfuerzo e interés por participar en nuestro proyecto DogArtes. Para comenzar, podrías hacer una presentación sobre ti, ¿quién fue Natalio ayer y quién es hoy?
Natalio Cruz Duque (N): ¡Uf! (sonríe). ¿Quién soy? ¿Hay alguien que no se haya hecho esa misma pregunta alguna vez? Nos la repetimos a lo largo de nuestra existencia y, además, la respuesta va cambiando con el tiempo. Somos lo que hemos vivido, lo que hemos visto, lo que hemos escuchado, lo que hemos leído… lo que hemos llorado, lo que hemos sufrido, lo que hemos superado.

D: No pudimos estar en la presentación del poemario en tu pueblo natal, Tijarafe, aunque sí que la visionamos en streaming a través de la plataforma Youtube. Un evento cargado de letras, música, emotividad y muy buena acogida.
N: Me siento dichoso de haber estado acompañado en la presentación del poemario en Tijarafe por las personas que han formado parte de mi camino. Cuando me preguntan ¿quién soy? también pienso en las personas que nos rodean. Somos un poquito de cada una de ellas.
D: Muchas personas arrastramos secuelas de las múltiples heridas que hablas y que reflejas en “Yo he querido morir tantas veces…”. Si ya es difícil vivirlo en carne propia, también debe serlo trasladarlo al papel…
N: Lo difícil es tener el valor de contarlo. Aunque es un tema silenciado durante años, es momento de hablar de ello. Decir lo que sentimos, cómo nos sentimos, en el momento oportuno, puede salvarnos. Me atreví a publicar este poemario sin importar lo que nadie pudiera pensar de mí por hablar tan claramente de ese deseo de morir que he sentido en varios momentos de mi vida, y me encontré con cientos de personas que se han identificado con lo que expreso, que están en el proceso de superarlo, o que ya lo han superado.
D: Una vez más, la educación y la cultura sirven como vía de expresión y de comunicación, pero también de reivindicación política y símbolo de identidad. ¿Qué se podría hacer, desde tu punto de vista, para que el papel de creadores y escritores trabajen en pro de que la educación y la cultura continúen jugando un papel de cambio favorecedor para la sociedad?
N: Cada persona tiene sus razones y motivos, su por qué y para qué. En mi caso, mi intención es devolverle a la vida, aunque sea un poquito de lo bueno que me ha dado, que también es mucho. Aprendí a ser agradecido. Cuando la palabra “gratitud” entra a tu vida, todo cambia. Siento que haciendo lo que podemos, especialmente desde la educación, no solo picamos piedra en una cantera, sino que construimos catedrales.
D: Retomando tu poemario “Yo he querido morir tantas veces…”, creado de forma libre, sin las figuras tradicionales de la poesía, la métrica… Háblanos sobre el estilo de la publicación, pues parece alejarse de lo formal.
N: No se le pueden dar órdenes al mar. La portada del libro es el mar revuelto. Pero no estoy hablando solo del mar… sino del ser y expresarse desde la libertad.

D: Y con respecto al mensaje, has querido, has poseído a la muerte de alguna manera una y otra vez, pero también has abrazado el amor, la esperanza o la solidaridad ¿Te ha dado miedo ese grado de posesión de la muerte?
N: Cuando no tienes un motivo, una razón, un por qué, te da igual vivir o morir. Cada persona tiene sus vivencias, pero en mi experiencia, los días se vuelven monótonos, la mente no deja de dar vueltas, puede que sigas haciendo tu vida “normal”, pero no quiere decir que estés bien. No todas las depresiones, ni tristezas, se ven. Tenía razón quien dijo que “la procesión va por dentro”. En ocasiones va tan dentro, que nadie más llega a darse cuenta. Por eso hay que hablar. Y también escuchar. Saber escuchar es tan importante…
D: En el poema “Querido ser humano”, ¿le diriges unas palabras a la humanidad o al individuo? ¿Qué mensaje buscas transmitir?
N: La humanidad y el individuo forman parte del mismo todo. En cualquier caso, podemos cambiarnos a nosotros mismos, con suerte, a quienes tenemos cerca. El mensaje principal de “Querido ser humano”, y del poemario, es claro: vive. Lo demás, lo podemos ir viendo poco a poco, ¿no crees?
D: Hablas de la culpa y de la libertad. Nos creemos libres y no lo somos…
N: Frente a la culpa, prefiero el aprendizaje. La libertad también es un acto de valentía individual.
D: En conversaciones que hemos tenido, en algún momento te había dicho que lanzas un mensaje de esperanza muy bonito, tierno, desde dentro. Quizá no eres consciente de que eres una persona muy rica. Y lo has logrado. Sigues aquí, sigues adelante. Sigue dejando huella y sorprendiendo.
N: Quizá deberíamos mirar hacia dentro más a menudo. En el aula pongo en práctica dinámicas de grupo y actividades que le recuerden al alumnado quiénes son y cómo han llegado hasta aquí. Me gratifica mucho que personas que quizá no están acostumbradas a reconocer sus logros, los vean escritos por ellos mismos y los valoren. En muchas ocasiones, en estos ejercicios, las personas que consideraban que no tenían grandes cosas que resaltar en su vida, acabaron por reconocer momentos y avances significativos. Te invito a que lo hagas tú mismo, en este momento. Piensa y anota lo que has conseguido hasta ahora. No hay prisas. Si tras mucho pensar, no consigues encontrar nada, pregúntale a alguien que estimes. Seguro tendrá mucho que decirte. Anota también tus objetivos para el futuro. Luego, me cuentas.
D: El poema “Quién”, podríamos relacionarlo con muchas cosas que hoy día están pasando a nuestro alrededor, ¿con qué motivo escribiste algo así, que perfectamente puede extrapolarse a la realidad de hoy?
N: No podemos ser ajenos al mundo que nos rodea. Pasarán años, nos iremos y quienes continúen seguirán haciéndose preguntas…

D: Llegando casi al final de este encuentro, que esperamos que haya muchos más, nos gustaría que seleccionases un poema y que nos hablases de él.
N: “Evitando el suicidio” existe a raíz de la historia personal de un superviviente. Cuando me enteré de que alguien conocido, lleno de vida, con todo el camino por delante, había intentado atentar contra su vida, se me cayó el alma al suelo. Tuvimos unas palabras personalmente, nos dimos un abrazo, le recordé que no estamos solos, y poco después, escribí este poema.
Dame un respiro
de tu más triste suspiro,
suelta en mis brazos
un poquito de tu pesada angustia.
Arráncate de dentro
un trocito de esa pena
y cárgala sobre mis hombros.
Llena mi mente
de tus pensamientos más profundos.
Llora a través de mi llanto,
sufriré por ti si así te calmo,
caeré con mis pies si evito así tu daño.
Asumo mío todo eso, incluso más;
nada de eso me pesa,
si sufriendo así, el dolor que es tuyo cesa.
D: Para terminar, nosotros elegimos el poema “La belleza”:
Puede un gemido romper el silencio
mientras susurro tu nombre
y tu lengua moja mi oído.
Prometo corresponder por todo tu cuerpo.
La belleza no es tan bella si no lleva a la perdición.
Una oda a lo espiritual y a lo carnal. Contradicciones, pasiones y amores. Lo que nos mantiene vivos…
N: No podría explicarlo mejor.

D: De nuevo agradecemos tu colaboración con nosotros, Natalio. Como cierre, nos gustaría saber si tienes ya otros proyectos en mente y si has compuesto nuevos versos y poesías. Si se nos ha quedado algo atrás y quieras comentar, adelante. Muchas gracias.
N: El hecho de publicar es independiente del acto de escribir. Nunca he dejado de escribir, aunque siempre dejo que los textos descansen antes de ser publicados. Antes de despedirme, me gustaría agradecer el interés mostrado por todo lo que envuelve a este primer libro. Espacios y personas como tú son quienes mantienen viva la cultura, sobre todo la que se hace desde la retaguardia y desde las minorías.